Lunes, 08 Agosto 2016 08:07

TIERRA Y TERRITORIO EN LAS HISTORIAS DEL CONFLICTO

Colombia heredó una concentración de la tierra de las más altas del mundo y esta ha sido la causa histórica principal del origen y la perpetuación del conflicto colombiano. Pero actualmente nuestra historia transcurre por un nuevo proceso de paz que hoy no parece tener reversa. El primer punto de esa negociación de paz fue conocido como el desarrollo rural, de donde se pactó una Reforma Rural Integral fundamentada en el enfoque territorial del desarrollo rural. El hecho de que la tierra haya sido el primer punto de discusión y el más importante para la insurgencia, demuestra que la disputa por la tierra fue neurálgica en el origen del conflicto.

 
Evidentemente la concentración de la tierra es un obstáculo para aumentar la productividad agrícola porque no se logra el tamaño óptimo de explotación. Ni el latifundio ni el microfundio corresponden a tamaños óptimos de explotación. La precariedad de la estructura de derechos de propiedad agraria es la causa principal de que no se logre el equilibrio en el tamaño óptimo al impedir que la tierra se transfiera a su uso más eficiente. Adicionalmente, esta estructura deficiente de derechos de propiedad ha facilitado el despojo y la apropiación ilegal de la tierra con el uso de la violencia. Los actores con más poder han corrido la cerca sobre baldíos, bosques, humedales y sobre predios de los agricultores campesinos, sin que el Estado haya tenido la capacidad de defender la propiedad, los predios públicos, los bienes ambientales y a la población vulnerable.
 
El hecho estilizado más importante del desarrollo rural es que los predios más pequeños son más productivos que los más grandes. Los predios grandes en su conjunto subutilizan la tierra, y los predios pequeños presentan una alta producción por unidad de área pero poseen una fracción minúscula del área de uso agropecuario. El problema de la tierra está en que la mayor parte está en predios grandes de baja productividad, representado principalmente en la ganadería extensiva; mientras que en los predios pequeños, donde se aloja la mayoría de los pobladores rurales,  pese a que su productividad es muy alta, los ingresos por trabajador son muy bajos, lo cual determina su pobreza.
 
Los predios pequeños no solamente son más productivos, sino que además generan el 95% del empleo, representan un patrimonio cultural y un conocimiento ancestral invaluable, son fundamentales para garantizar la seguridad y la soberanía alimentaria, demandan bienes locales y sus ingresos no se filtran a la economía internacional. Y quizás lo más importante es que su marginación es la piedra angular del conflicto colombiano, y por lo tanto el logro de la paz pasa por su reconocimiento explícito en las políticas públicas.
 
De las negociaciones de paz entre el gobierno y las FARC en La Habana se ha derivado una propuesta para implementar un enfoque territorial que permita dirimir los conflictos por la tierra en los territorios y lograr la paz. Los objetivos de este enfoque territorial incluyen, en primer lugar, un ordenamiento ambiental, que busque contener el deterioro de ecosistemas estratégicos. Segundo, la eficiencia económica para lograr un uso adecuado del suelo. Tercero, una justicia distributiva para cerrar la brecha urbano rural. Y cuarto, una institucionalidad para la paz, principalmente para resolver conflictos por la tierra al interior de los territorios.

En el siguiente artículo siguiente podrá encontrar la ampliación de esta discusión.
 
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